Aunque EE. UU. busca llevarse a Alfonso Portillo para juzgarlo por conspiración para el lavado de dinero, el fiscal Amílcar Velásquez Zárate aseguró ayer que el ex presidente deberá ser procesado en Guatemala antes de que pueda ser extraditado.

Velásquez explicó que el panorama legal del ex gobernante se resume en enfrentar dos procesos: uno en Guatemala, que motivó su extradición desde México, en el 2008, y otro por la petición de extradición planteada por EE. UU., que debe ser discutida según las leyes de la materia.

“El caso que se inició en Guatemala no se puede suspender; deberá concluir con las formas que establece nuestro ordenamiento procesal”, aseguró.

El fiscal expresó que más que una negociación con el ex mandatario, a él se le puede aplicar, bajo ciertas circunstancias, un procedimiento abreviado.

Confirmó que una vez se dé vía libre para el traslado de Portillo a EE. UU., Guatemala deberá solicitar a México su consentimiento para ese proceso, ya que dicho país lo extraditó en el 2008.

“Si estos hechos se pretenden ampliar y generar nuevos cargos, o se pretende extraditar a un tercer Estado, es necesario contar con el consentimiento previo del Estado que lo entregó”, explicó Velásquez.

Al respecto, Preet Bharara, fiscal federal de Manhattan, Nueva York, informó que su oficina seguirá trabajando con las autoridades guatemaltecas para llevar ante la justicia de su país al ex presidente guatemalteco.
Se inicia batalla

Telésforo Guerra, defensor de Portillo, planteó ayer su primer recurso legal, que busca frenar la extradición a EE. UU.

“Argumentamos que una vez exista un proceso aquí, no puede ser extraditado. Además, Guatemala tiene derecho de no entregar a ningún nacional, y a cambio se debe comprometer a juzgarlo aquí”, aseguró Guerra.

El profesional afirmó que sus argumentos se basan en el derecho internacional privado, que se encuentra en el Código de Bustamante.

fuente: prensalibre

Te gusto? compartelo: