La Asamblea Nacional de Jóvenes de Guatemala celebró ayer su undécimo congreso de formación para líderes de organizaciones de 18 departamentos, centrado en la diversidad, y aprovechó la ocasión para exigir al Organismo Legislativo la aprobación de la ley nacional de la juventud.

Con presencia de adolescentes y jóvenes de organizaciones de 18 departamentos, la actividad aglutinó a unos 200 futuros líderes, para capacitarlos en cinco mesas temáticas centradas en violencia de género, ideologías políticas, interculturalidad frente a discriminación, expresiones juveniles urbanas, estereotipos y diversidad sexual.

Los jóvenes rotaron durante todo el día por las cinco mesas para, primero, escuchar la exposición de un facilitador y conocer sus derechos y, segundo, poder aclarar todas sus dudas sobre los distintos puntos.

Los participantes se convertirán después en multiplicadores de la información en sus respectivas comunidades.
Variedad de ideas

Como muestra de la diversidad de la juventud guatemalteca, se encontraban presentes chicos y chicas de entre 15 y 30 años y de distintos ambientes, etnias y opiniones, y cada uno de ellos con sus propios problemas.

José Luis Conguache, de 19 años y representante de Qawinache, organización de Palín, Escuintla, explicó que en su entorno uno de los mayores problemas de la juventud es la exclusión y el racismo, así como el mal uso que se da a los recursos naturales.

Para Juan José Solanis, 26, representante de una organización de Villalobos y El Mezquital, Villa Nueva, Guatemala, el principal problema de la juventud es la estigmatización y criminalización. “Somos los culpables de todo porque vivimos en un área roja”, afirma.

“Los adultos se olvidan de que un día fueron jóvenes. El Gobierno debe visualizarnos como actores de cambio, no como delincuentes”, señaló.

Andrea Fuentes, 16, pertenece a una organización de estudiantes, y aseguró que afrontan graves problemas para salir adelante en los institutos públicos: “El Gobierno habla de gratuidad, pero no está capacitado para ofrecerla”.
Solución: la ley

Aunque los representantes reconocieron que los problemas que tienen los jóvenes de los ámbitos urbano y rural no son los mismos, todos coincidieron en que la solución radica en la aprobación de la ley nacional de la juventud, que se encuentra en primer debate en el Congreso.

Esta norma, explicó Tracy Méndez, representante de la Asamblea, contempla entre otros aspectos las obligaciones del Estado con los jóvenes, entre ellas: desarrollo integral, salud, educación, cultura, trabajo, deporte, recreación, organización y participación.

Según Méndez, también transformaría el Consejo Nacional de la Juventud en secretaría, con más presupuesto, y crearía un sistema nacional para el desarrollo ese sector.

Méndez recordó que pese a que desde agosto se presentó la Política Nacional de la Juventud, esta aún no tiene acuerdo gubernativo, por lo que no se puede hacer efectiva.

“El Gobierno debe poner atención a asuntos prioritarios para los jóvenes, como el acceso a la educación, a salud diferenciada y empleo”, puntualizó.

Iiniciativas
Estado Integralidad

La iniciativa que se encuentra en el Congreso de la República establece las obligaciones del Estado hacia los jóvenes, entre ellas el desarrollo integral, la salud, educación, cultura, trabajo, deporte, recreación, organización y participación. Asimismo, crea un sistema nacional para el desarrollo de la juventud.
Revolución Cinco mesas

La cita se efectuó en el marco de la Revolución de Octubre, con cinco mesas temáticas: Expresión juvenil urbana y estereotipos; Interculturalidad frente a discriminación, Diversidad sexual de la juventud; Ideologías y política, y Violencia de género. Por ellas pasaron unos 200 jóvenes que se capacitaron y plantearon dudas.

Te gusto? compartelo: