La presidenta del Banco de Guatemala (Banguat), María Antonieta de Bonilla, ve favorable el panorama del país, donde aún con la crisis económica mundial, la situación no se agudizó. La balanza de pagos mejoró (hay superávit de dólares), dice la funcionaria, quien, además, considera que la presión del tipo de cambio ya se redujo y prevé estabilidad, porque existen divisas para afrontar la demanda. También considera como positivo el respaldo de los organismos multilaterales hacia Guatemala, gracias a la disciplina en los aspectos macroeconómicos.

¿Cuál será el cierre de exportaciones e importaciones en 2009?
En el caso de Guatemala, la balanza de pagos a julio registraba una caída de 8.4% en exportaciones y 27% en importaciones. Comparado con otros países de Centroamérica y de América Latina, hay datos positivos de exportaciones tradicionales como azúcar, cardamomo y banano.

¿Es la caída de precios y el volumen de petróleo y café, lo que incide en los datos de las exportaciones?
No. La caída es más de los productos no tradicionales. Es un descenso de 13.5%, a julio, pero se compensa con el crecimiento de los tradicionales. En términos totales el descenso es de 8.4%. Por el lado de las importaciones es del 27%. Hay un efecto precio muy importante de los combustibles y lubricantes, con una disminución mayor al 40%. Sin embargo, en el consumo de combustibles hay un aumento, debido a una mayor circulación de vehículos. Al final del año estimamos que las exportaciones bajen un 8% y las importaciones un 16%.

¿Cómo se refleja en el ingreso y egreso de dólares?
Estamos mejor que el año pasado. La balanza comercial ha mejorado. Los ingresos aumentaron más que los egresos. Por ejemplo, en el sector turismo hay caída por el lado de los ingresos, pero también de los egresos. Esta balanza muestra superávit, aun con la crisis. Las remesas han caído 10.5%. Entonces, cuando se hace el cálculo de cuenta corriente, tenemos un superávit superior a los $300 millones. La cuenta de capital oficial y privado también registra un superávit. En el oficial (préstamos al sector público) es superior a los $600 millones. En el capital privado es de $230 millones, aunque en 2008 estaba arriba de los $1,600 millones.

Hay fortaleza en reservas; ¿cómo se explica la presión en el tipo de cambio?
Hemos distinguido tres períodos: del 1 de enero al 31 de marzo, con mayor presión y una depreciación arriba del 4%. En este lapso incidió el pago de líneas de crédito que los bancos debieron pagar en el exterior; unos $365 millones. En el segundo trimestre, del 1 de abril al 15 de julio hubo estabilidad. La depreciación fue del 0.57%. A partir de mediados de julio comienza una mayor presión y deja un 1.9% de depreciación. Del lado de la cuenta corriente de la balanza de pagos existe menos presión porque tenemos un superávit, pero la cuenta de capital privado es menor que el año pasado (préstamos o flujos de inversión en dólares). La disponibilidad de divisas en el mercado es menor. No todas, pero varias semanas hubo más demanda que oferta.

¿Es cierto que la emisión de acciones de algunos bancos en dólares afectó?
Sí. Eso podría haber generado presiones adicionales, pero consideramos que es por la misma coyuntura. Recordemos que el sistema cambiario en Guatemala es flexible y constituye un instrumento para ajuste ante choques externos, lo cual es sano.

¿Esas emisiones fueron considerables?
En el orden de $130 millones. No podemos confirmar si todo se captó internamente en el mercado; sólo es como una referencia. Lo que podemos decir es que el tipo de cambio ha permanecido estable en las últimas semanas. Consideramos que fue positiva la medida aprobada por la Junta Monetaria de hacer algunos ajustes en la regla cambiaria para coadyuvar a resistir las expectativas. Se ajustó el margen de intervención a 0.5% (antes era de 0.75%), pero lo más importante es tener la posibilidad de participar pronto, y no con la información de un día para actuar hasta el siguiente. Ahora tenemos la información en tiempo real.

O sea que sí hubo un impacto con el cambio.
A partir de ese cambio, el Banguat intervino dos veces porque se activó la regla. Se vendieron $48 millones. En total, en este año se han colocado unos $234 millones. De este monto, en el primer trimestre fueron $67 millones. La cifra mayor fue de mediados de julio. En el segundo trimestre no hubo intervención. Del 15 de julio a la fecha se actuó en cuatro ocasiones, pero dos fueron con la facultad discrecional. A partir de que se ajustó la regla han sido otras dos. Además, en septiembre aumenta la demanda de divisas porque suben los inventarios para las ventas de fin de año. Los ajustes a la regla cambiaria, así como las reservas monetarias y una política adecuada, ayudan a la estabilidad. No han sido ajustes tan bruscos, como en otros países. Este año llevamos un 6% de depreciación del quetzal y de 11.9% en términos interanuales.

¿Las reservas siguen superando a la deuda externa?
Sí. Están en $5,130 millones. Se debe aclarar que este monto no tiene que ser el equivalente al 100% o más de la deuda, para considerar que la posición externa es fuerte. Aunque llegara a ser superior a las reservas no lo será por una cantidad significativa. Aun con un 50% o 60% mayor que las reservas se estima una posición externa fortalecida y sólida.

¿Quiere decir que tenemos capacidad de pago?
El Ministerio de Finanzas considera que el próximo año se mantendrán un tanto débiles los ingresos tributarios, pero por el lado de la deuda el país tiene espacio. Su nivel de endeudamiento respecto del PIB es bajo, alrededor del 20%. Los compromisos externos están abajo del 12%. Es una situación sostenible en el corto plazo, debido a la coyuntura, pero después el déficit debe moderarse a niveles no superiores al 2%.

¿Cómo se puede reactivar el crédito al sector privado?
Depende de la coyuntura internacional. En general, en América Latina el crecimiento registra tasas muy cercanas al 0% en todos los sectores.

¿Hay algo que se pueda hacer internamente?
Sí. Por el lado de la política monetaria se ha provisto liquidez en quetzales y en dólares. También se han hecho reducciones a la tasa de política monetaria (tasa líder). Se han bajado 275 puntos básicos (2.75 puntos porcentuales) en este año. Ya estamos con una tasa de 4.50%. Para estimular la demanda lo que hacen los países es impulsar políticas fiscales anticíclicas.

CON RESPALDO TOTAL
La presidenta del Banguat, María Antonieta de Bonilla, resalta que el apoyo al país por parte de los organismos multilaterales como el FMI, el Banco Mundial, el BID, el BCIE… “es total”.
“Tuvimos la primera revisión del programa stand by al cierre de junio y se estableció que las metas cuantitativas están cumplidas. Una referente a las reservas monetarias y la otra al déficit fiscal. Nos ven con buenos ojos. Los indicadores macroeconómicos son sólidos. El Banco Mundial, que hace más análisis de pobreza, siempre identifica esto como uno de los principales problemas, y nosotros estamos bien. Las recomendaciones de estas entidades, y coinciden en todos los análisis, es aumentar la carga tributaria porque es muy débil”.
Acerca de las calificaciones riesgo país, la funcionaria expresa: “Aun con esta situación el país mantiene sus calificaciones, pero hay una coyuntura difícil, en la cual se están haciendo reformas a las mismas agencias calificadoras. Lo bueno es que está mejorando el clima de negocios, según se refleja en el informe Doing Business del Banco Mundial, porque se ha sido consistente en esto en los últimos años”.

“En Guatemala es importante impulsar medidas económicas anticíclicas para enfrentar la crisis”

“Nuestras reservas, unos $5,130 millones, siguen siendo más altas que la deuda externa del país”

fuente: sigloxxi

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