Decenas de viajeros, un ex funcionario de la SAT y una experta en derecho tributario cuestionan la “discrecionalidad” de empleados de la Intendencia de Aduanas para elegir a quién o qué equipaje revisar.

Dina de Díaz, quien atiende una pequeña empresa de fletes y carga consolidada, refirió que los funcionarios abusan de los pasajeros.

“Nos están cobrando demasiado en impuestos. Por ejemplo, traía un televisor de pantalla plana y me cobraron Q1,300 de impuesto”, contó.

Otra persona que no quiso dar su nombre aseveró, con enojo, que le habían cobrado US$150 en gravámenes por un equipo de reproducción usado.

Otros pasajeros indicaron que el personal de la SAT revisa toda la ropa para ver si tiene marca o no, y si es usada o nueva.

“Traía un poco de ropa y zapatos de segunda, y me querían cobrar alrededor de Q600 en impuesto. Eso era más de lo que me habían costado las prendas”, dijo Hugo Corona. El pasajero comentó que lo mismo le ha pasado en diferentes oportunidades.

Corona, quien reside en EE. UU. y regularmente viaja a Guatemala, expuso que, según ha observado, muchos pasajeros prefieren dejar sus mercancías en lugar de pagar los tributos, por lo cual surge la duda de qué hace el personal de la SAT con los productos recogidos.

Nicolás Cedillo, quien regresaba de Cuba, manifestó que traía algunas piezas de artesanía como recuerdo; cada una le costó menos de US$1, pero el personal de la SAT le exigió que debía pagar impuestos por cada una.

José García expresó que le cobraron Q60 de gravamen por su “laptop” usada, cuando se supone que es de uso personal.

Nuevo formulario

Otra causa de malestar de los pasajeros es el nuevo formulario de Declaración Jurada Aduanera de Ingreso o Egreso de Guatemala, exigido por la SAT y por la Superintendencia de Bancos.

Consiste en un hoja tamaño carta en la que se requiere información sobre 25 puntos, entre los que destaca el numeral 22, en el cual se pide describir los bienes adquiridos en el extranjero, con la marca, número de serie y valor.

Lo común es que la aerolínea no tenga suficientes formularios a bordo, pero los pasajeros deben llenarlos antes de llegar a la revisión aduanera.

Según decenas de personas, en especial inmigrantes guatemaltecos, el formulario es “pesado” de llenar y complicado para consignar los datos.

Durante 15 días se buscó al intendente de Aduanas, Raúl Díaz, pero fue imposible hablarle, mientras la encargada de Comunicación, Íngrid Alfaro, no pudo facilitar el contacto.

fuente: prensalibre

Te gusto? compartelo: